Mostrando entradas con la etiqueta cambio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cambio. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de octubre de 2010

Practica la Felicidad... con las palabras que dices

Las palabras que hablamos revelan mucho sobre nosotros, nuestras actitudes, creencias, sentimientos y expectativas. Nuestras palabras no sólo comunican lo que queremos que los demás escuchen, sino que tienen el poder de influenciar y tener un impacto real en las personas y situaciones. Podemos usar nuestras palabras para alentar y motivar al igual que podemos utilizarlas para debilitar o derrotar a nosotros mismos y a otros. Todos los días tenemos la oportunidad de hablar lo que está en nuestros corazones y en nuestras mentes. Muchas veces, nosotros no tomamos el tiempo para pensar en lo que vamos a decir, al hacerlo, vamos a aprender que nuestra forma de expresión contribuye a nuestra felicidad.

Nos demos cuenta o no, siempre estamos hablandonos de una manera positiva o negativa acerca de nosotros mismos, de otros y del mundo que nos rodea. A medida que nuestro diálogo interno se vuelve más positivo, nos vemos a nosotros mismos y al mundo de manera más positiva.

Debemos fomentar este segundo hábito, podemos practicar la felicidad al hablar cosas buenas sobre nosotros mismos y otros. Nosotros los llamamos afirmaciones, ya que afirman (o declaran), algo positivo y bueno. En realidad hacemos esto a menudo y ni siquiera nos damos cuenta. Nos decimos cosas como: "Yo puedo hacer esto" o "siempre tengo mala suerte". Las afirmaciones son repetidas una y otra vez, y eso es lo que hace que se peguen. Empezamos a creer realmente lo que estamos diciendo.

Recibimos lo que hablamos. Nuestras palabras llegan a ser profecías que se cumplen solas.

Tus palabras tienen enorme poder creativo y en el instante que hablas algo, ese algo nace. Este es un principio espiritual, y funciona igual si dices algo bueno o malo, positvo o negativo.

No uses palabras para describir tu situación. Usa palabras para cambiar tu situación.


" dirías a este monte: pásate de aquí a allá y se pasará y nada os será imposible"
Mateo 17:20

martes, 12 de octubre de 2010

Practica la Felicidad con una nueva perspectiva

En el post pasado iniciamos la serie ¡A ser felices! 9 Hábitos de la gente feliz. Aquí va el primer hábito: Practica la felicidad con una nueva perspectiva.

Mira la siguiente imagen y describe que ves.




Esta es una forma divertida de evaluar si alguien es un optimista o pesimista. Un optimista podría responder que el vaso está medio lleno. Un pesimista diría que está medio vacío. ¿Cómo respondiste?

¿Sueles centrarte en lo que tienes o en lo que te falta?

¿Piensas en lo que necesitas o con lo que estás bendecido?

¿Piensas en lo que va bien o en lo que va mal?

¿Recuerdas lo negativo o buscas lo positivo?

¿Encuentras cosas para criticar o mejoras las cosas?

Mira la siguiente figura... ¿Qué ves?



Debes ver a una mujer joven y una anciana. En caso de que no ves a los dos, la nariz de la anciana es la barbilla de la joven.

Estas imágenes muestran que hay más de una forma de ver las cosas. A veces no vemos todo lo que hay. La gente no siempre ve lo que vemos, y no siempre ven lo que ven. Eso no quiere decir que su camino es necesariamente malo. En su lugar, su perspectiva es diferente a la nuestra.

Piensa en algunas cuestiones o creencias en las que tu y otra persona no están de acuerdo. Trata de ver las cosas desde su punto de vista. Pónte en sus zapatos de la mejor manera posible. Trata de entender por qué piensan y sienten lo que hacen. Descubrirás que es más fácil sentir compasión y sentir aceptación por los demás al hacer esto.

Podemos estar convencidos de algo cuando en realidad estamos mal. Al igual que nuestros ojos nos engañan, a veces nuestras percepciones y sentimientos también. Todos sabemos lo que es equivocarnos en nuestra interpretación de una situación o comentario de una persona. A veces, hacemos suposiciones y creemos en ellas sin lugar a dudas. Nuestra realidad puede ser distorsionada y no nos damos cuenta. A veces solo tenemos que confiar en los hechos, independientemente de cómo parecen las cosas.

La felicidad es una elección consciente no una respuesta automática. Aprendamos a ver desde otra perspectiva.

"Que nunca te abandonen el amor y la verdad: llévalo alrededor de tu cuello y escríbelos en el libro de tu corazón" (Proverbios 3:3)