jueves, 19 de febrero de 2009

Tu defines tu futuro

"... Dios, que da vida a los muertos, y llama las cosas que todavía no son, como si ya fuesen" Romanos 4:17 (VM)

¡Tus palabras tienen poder creativo!

Así como Dios llama las cosas que no son como si fueran, también tenemos que declarar lo que queremos ver en nuestras vidas. En otras palabras, cuando tienes esos días en los que no te sientes bien, no deberías ir diciendo, "¡Ah, mi espalda me ha herido. Estoy tan vieja. Creo que que esto nunca va a mejorar". Cuando hablas así, estás haciendo uso de la palabra de derrota para tu futuro. Por el contrario, dále la vuelta. Haz declaraciones de victoria diciendo: "Esto es solo temporal. Dios es el restaurador de mi salud. Estoy cada vez más fuerte, más saludable, y me siento más joven. Mis mejores días aún están por venir".

Recuerda, vas a obtener lo que llamas a tu vida. Tienes poder creador en tus palabras, y cuando declaras, profetizas tu futuro. Declara lo que Dios dice acerca de ti que, declara que el está bendiciendo tu vida, declara que sólo puedes estar por encima y nunca por debajo.

Cuando tu llamas a las cosas que no son como si fueran, verás las maravillosas promesas de Dios cumplirse en tu vida y la bendición estará en cada área de tu vida.

jueves, 12 de febrero de 2009

Tienes la ventaja

"... Su favor es para toda la vida ..." (Salmo 30:5).


Una definición de la palabra "favor" es una ventaja para el éxito.

Al poner a Dios en primer lugar, cuando obedeces sus mandamientos, abres la puerta a tu favor, ¡tienes la ventaja para el éxito! Incluso si estás pasando por un mal momento y parece que las situaciones tienen el sartén por el mango, aunque parezca que las cosas nunca van a cambiar, es necesario recordarte a ti mismo:

¡Tengo una ventaja!
¡Dios está en control de mi destino!
¡Él es quien pelea las batallas por mí!
¡Él es mi Vengador!

Y es sólo una cuestión de tiempo antes de cambiar las cosas a mi favor.

Me encanta la Escritura que dice en Hebreos, "No desechar su confianza." Una traducción dice: "... pero el día de pago está por venir." En los momentos difíciles, tienes que recordar que ¡el día de pago está en camino! Dios es un Dios fiel. Si vas a seguir haciendo lo correcto, en honor a él, esperando su favor, Dios ha prometido que te pagará de regreso. Él restaurará en tu vida todo lo que el enemigo ha robado para que puedas vivir la vida abundante que ha prometido para ti.

jueves, 5 de febrero de 2009

Estírate hacia adentro

Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. 2Timoteo 1:6


¿Necesitas darle un renuevo a tu vida hoy? Éste es sin duda alguna el tiempo para reencontrar lo que Dios ha puesto en tu interior. Es hora de reencontrar aquéllos regalos, reencontrar aquellos sueños y reencontrar aquéllos talentos que Dios ha puesto en ti. Es tiempo de estirarte hacia adentro y hacer una propuesta nueva en tu vida: perseguir los deseos y sueños que Dios ha colocado como semillas en tu interior, en tu mente y en tu corazón.

La Escritura nos dice que sin visión, la gente fallece. Si tu no tienes un sueño, realmente no vives del modo que Dios quiere. Tu simplemente existes. Tal vez en un tiempo tenías un sueño, pero después de intentarlo e ir a través de algunas decepciones o reveses, las cosas no resultaron del modo que planeaste. Pero aquí está una llave: cuando un sueño muere, otro sueño nace, el verdadero sueño.

El hecho de que no hallas alcanzado aquel sueño que perseguías, no significa que todo ha terminado. ¡Dios tiene otro plan para ti! No puedes permitir que una decepción o aún una serie de decepciones te hagan creer que todo ha terminado. Esta es la hora de que empieces a cavar profundo dentro de ti y que te tomes de las promesas que Dios ha puesto en tu corazón.

Conforme tu remuevas y retomes los sueños que Dios te ha dado, el favor de Dios se moverá hacia ti y te bendecirá y te cumplirá todos los deseos de tu corazón.

¡Es hora de avivar el fuego del don de Dios!

jueves, 29 de enero de 2009

Diré al Señor

Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré. Salmo 91:2

Tus palabras de fe activan las promesas de Dios. ¿Qué le has dicho al Señor hoy? En otras palabras, ¿qué estás declarando que Dios hará en tu vida? En los siguientes versos de éste Salmo dice que "Él me cubrirá, me librará y me protegerá". Mira la conexión. "Yo diré" y "Él hará". ¡Que promesa tan maravillosa! Por otro lado si nosotros no decimos nada, nuestra fe no se activa, es como si leyeramos el pasaje de otra forma: "Yo no le digo al Señor y El no hace".

En 3 Juan 2 Dios nos dice que prepara todas las cosas para que tu prosperes y seas saludable. Tu puedes tomar la promesa y decir "Dios, tú dices que quieres que yo sea sanado. Tu dices que quieres que yo sea prosperado en todo. Entonces, yo te digo Señor "Tu eres mi refugio. Tu eres mi proveedor. Tu eres mi vengador. Tu eres mi Victoria"".

Recuerda, cuando tu empiezas a "decirle al Señor" tus palabras abren los archivos de tu fe y ellos abren la puerta para que Él se mueva hacia ti, hacia tu auxilio, hacia tus circunstancias.


Desde hoy y por siempre agradezcamos a nuestro Padre por salvarnos y redimirnos. Tomemos sus promesas para nuestra vida y declarémoslas. ¡Él es nuestro refugio! ¡Él es nuestra fortaleza! Podemos estar seguros de que nuestros resultados serán victoriosos.