jueves, 10 de julio de 2008

¡¡Está en tus manos!!

En las próximas semanas estaré abordando un tema por demás interesante que te demostrará que en tí está la capacidad de lograr todo lo que quieras, de sentirte como tu determines y de vivir una vida llena de pasión y victoria. ¡Somos príncipes! Príncipes de un reino de poder y potencial ilimitado: nuestra mente. Nuestra capacidad para lograr una vida de sorprendente éxito o para vivir una vida de desilusión y absoluta miseria depende de una sola elección. Esta elección tiene que ver con cómo elegimos reaccionar a lo que nos han hecho en el pasado o a lo que nos hacen ahora mismo. Nuestra actitud determinará el éxito en nuestra vida. Víctor Frankl lo dijo muy bien: "A un hombre puede quitársele todo con excepción de una cosa: la última libertad humana, que es elegir nuestra actitud ante las circunstancias que se nos presenten". Debemos tomar una decisión: ¿Cómo enfrentaremos cada día? La actitud podemos definirla como: 1. Un sentimiento interior que se expresa en una conducta exterior. 2. Es nuestro mejor amigo o nuestro peor enemigo. 3. Determina la calidad de nuestras relaciones. Lo extraordinario es que TU, solo TU y nadie más que TU, eliges tu actitud cada mañana. El rey David dijo: "Este es el día que hizo Jehová, nos gozaremos y alegraremos en el" (Salmo 118:24). Cuando temprano en la mañana alineamos nuestro corazón y nuestra alma con la voluntad de Dios en nuestras vidas y elegimos SUS pensamientos y SU voluntad, estamos garantizándonos que nuestro día será EXITOSO. ¿Qué tipo de actitud elegiste esta mañana? Parte fundamental en la elección que hagas para tu día es recordar que lo mejor que puedes hacer para asegurarte vivir cada día estupendamente es: olvidar el pasado. El apóstol Pablo nos da un excelente consejo: "Olvidando ciertamente lo que queda atrás...". ¿Has tenido gran éxito? ¡Olvídalo! ¿Has sido el empresario más próspero en tu sector? ¡Olvídalo! ¿Estuviste en el cuadro de honor? ¡Olvídalo! Deja de mirar el lugar en donde estuviste y comienza a mirar el lugar en donde puedes estar. No te quedes parado junto a los fracasos o éxitos del ayer. El pasado ha pasado. Mira hacia adelante. ¡Sigue hacia adelante! Lo mejor está por venir. Dios jamás mira tu pasado para diseñar tu futuro. ¡Está en tus manos!

1 comentario:

Julio armando dijo...

que buen blog animo en todo..