jueves, 25 de diciembre de 2008

Celebremos la Navidad

Estamos ante la mayor festividad anual en todo el mundo. Otras celebraciones duran un solo día, pero el clima de celebración de la Navidad se extiende durante todo un mes, es decir, la duodécima parte de un año. Durante estas festividades miles de millones de personas hace un alto en sus actividades cotidianas y se toman tiempo para adornar sus casas, comprar regalos, ir a fiestas navideñas, asistir a las iglesias, ver programas especiales, cantar villancicos, enviar tarjetas, felicitarse y reunirse con la familia.

Hace más de dos mil años el ángel anunció que la Navidad traería mucha alegría. El regalo que Navidad que Dios te ofrece tiene tres cualidades que lo hacen especial:

(1) Es el regalo más caro que hayas recibido, Jesús lo pagó con su propia vida.

(2) Es un regalo que te durará para siempre.

(3) Es un regalo muy práctico que usarás diariamente por el resto de tu vida.

La Navidad es un tiempo de celebración. La Navidad es una fiesta, es la fiesta de cumpleaños de Jesús, y los cumpleaños existen para celebrarlos. Lamentablemente la mayoría de fiestas de Navidad ignoran por completo a la persona que estamos celebrando. Con frecuencia se pasa por alto que Jesús es la razón de los festejos. Las buenas noticias de la Navidad merecen celebrarse por tres razones: son personales, son positivas y son universales. (Lucas 2:10). No importa quién eres, lo que has hecho, dónde has estado o hacia dónde te diriges: esta noticia es para ti. El ángel nos trajo noticias que nos benefician. Las mejores noticias del mundo:

¡Dios te ama!
¡Dios está contigo!
¡Dios está de tu parte!

Dios te ama tanto que vino a la tierra como un ser humano para que pudieras llegar a conocerlo, aprendieras a confiar en él, y correspondieras a su amor. Dios se hizo uno de nosotros, un ser humano, de manera que pudiéramos conocerlo tal como es en realidad. Nos creó a su imagen, lo cual incluye la capacidad de disfrutar una relación personal con él. Luego envió a Jesús, de manera que pudiéramos entender su amor y la necesidad que tenemos de Él.

¡Dios invadió la tierra! Fue la mayor invasión de la historia, y nada ha sido igual desde entonces. Dios pudo haber escogido miles de otras maneras de comunicarse con nosotros, pero, puesto que él nos concibió sabía que la mejor manera de comunicarse con nosotros era cara a cara.

Si realmente quieres que los demás sepan cuánto los quieres, no puedes enviarles un representante para que se los diga. Tienes que decírselos personalmente. Eso fue lo que Dios hizo en Navidad.

Él puede salvarnos. Cuando los romanos clavaron a Jesús en la cruz, extendieron sus brazos todo lo que pudieron. Con sus brazos completamente abiertos, Jesús estaba proclamando físicamente: ¡De esta manera te amo! ¡Te amo tanto como para sufrir este dolor!

Por eso vino para decirte:

¡Esto es lo mucho que te amo!

jueves, 18 de diciembre de 2008

Más que 300

Informe gratis y muy valioso...

Hace unos días llegó a mis manos un folleto muy interesante titulado: Seminario Rockefeller, en donde se detallan tres principios básicos que utilizó este personaje tan conocido para amasar una gran fortuna. Hoy lo comparto con ustedes, estoy seguro que lo disfrutarán y será de gran beneficio como herramienta de preparación para nuestra visión de vida del próximo año. Pueden bajar el documento pdf a través del siguiente enlace:

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¿Recuerdan la película 300? Extraordinaria saga en la que 300 valientes, aguerridos y comprometidos soldados hacen frente a un ejército poderoso de miles que los superaban no solo en número, sino en armamento y estrategias poderosas. Sin embargo con toda gallardía y sabiendo que el costo era su propia vida van a defender la frontera de su país, la frontera de sus ideales, la frontera de sus sueños de libertad.

¿Recuerdan a Gedeón y sus 300? Extraordinaria enseñanza la que se nos da en Jueces 6-8. Con solo 300 hombres Gedeón logra extraordinarias victorias sobre ejércitos de gran número y maldad.

Antes de finalizar este año, tengo buenas noticias para todos nosotros: ¡tenemos más de 300! Sí, Dios nos ha concedido más de 300 soldados poderosos, dispuestos a batallar con nosotros hombro a hombro, dispuestos a dar su vida para que nosotros vivamos poderosamente, listos para entrar en batalla y conquistar grandes promesas para cada uno de nosotros, están preparados para dejar en el campo de batalla todo su potencial, toda su preparación, hasta el último signo de su palpitación.

Dios nos concede ahora más de 300 oportunidades para realizarnos, para conquistarnos, para transformarnos y para trascendernos. Estos más de 300 recursos que Dios pone en nuestras manos es una maravillosa oportunidad para soñar pero aún mejor para realizar nuestros sueños.

Dios llama a cada uno de nosotros y nos pone a cargo de éstos más de 300 valientes y poderosos, y nos dice que con ellos nos salvará y nos lo entregará todo en nuestras manos (Jueces 7:7), debemos ser "valientes y esforzados" y la victoria será nuestra.

Tienes por delante 365 días nuevos: ¿los convertirás en oportunidades victoriosas o en derrotas aplastantes?

jueves, 11 de diciembre de 2008

Recuperando sueños

Hace unas semas estuvimos participando del congreso internacional El Despertar de los Valientes, organizado por MIES y realizado en la Iglesia Coreana de Guatemala. Fue un congreso muy bendecido con palabra de aliento y de confirmación. Estuvieron compartiendo las plenarias, los apóstoles: Luis Tovar, Edwin Santiago y Basilio Patiño. Les comparto fotografías del evento, bajo el título Cristonversando en el Despertar de los Valientes.
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“Jehová, en los cielos está tu misericordia; tu fidelidad llega hasta el firmamento”. Salmo 36:5.

Todos esos sueños que tuvimos algún día, las metas que nos trazamos cada año y los objetivos que vienen a nuestra mente cada fin de año, no son casualidades: son parte del PROPÓSITO que Dios puso en nosotros cuando nos creó, porque el pone tanto el querer como el hacer. Esta es la parte del año clave para retomar todos esos sueños, metas y objetivos, recordarlos, escribirlos y confesarlos y declararlos porque Dios es fiel y él responderá con oportunidades, caminos abiertos y circunstancias favorables para que cumplamos cada uno de los sueños que hemos tenido para nuestra vida, nuestra familia y nuestra sociedad.

Este es el momento justo para decirle ¡Sí! a las bendiciones del amor de Dios para nuestras vidas. Este es el momento en que de vemos escribir la visión de n
uestra vida, declararla, ponerla en lugar visible y “encomendarla a Jehová…confiando en él y él hará” (Salmo 37:5).

Para Dios no hay sorpresas. La crisis económica no es una sorpresa. La crisis moral no es una sorpresa. La pérdida de valores no es una sorpresa. Pero tengo una sorpresa para ti: ¡Tú fuiste creado para vivir en ésta época con un propósito claro! Tú fuiste diseñado para ser la respuesta que muchas personas están esperando. Tú fuiste creado para impactar en tu círculo de influencia. Tú fuiste creado para hacer algo valioso con tu vida. Dios es fiel y espera tu fidelidad. Sacúdete la negatividad, sacúdete el temor, sigue avanzando, éste es el momento ideal para que retomes el control de tu vida, de tus circunstancias, de tus metas. Deja de sobrevivir y ¡VIVE! Ve tras tu misión personal, ve a conquistar tus sueños, ve a bendecir a todos los que se crucen en tu camino con tu decisión, tu compromiso y tu valentía. ¡Dios es fiel y el hará!


Ya no s
igas luchando con tus fuerzas, con tus recursos, con tus conocimientos, con tu profesión ¡llegó la hora de confiar! Ve a conquistar cada día, tú ya estás listo, estás equipado con la misma vida e inteligencia de Dios, pon a funcionar los recursos infinitos que él te ha dado. En este proceso no estás solo, estás acompañado y respaldado por aquél que nunca ha perdido una batalla, el que es vencedor y el que entrega en tu mano la victoria: ¡Cristo está contigo!

Tú eres merecedor de
hacer realidad tus sueños. Tú mereces el éxito. Tú mereces ser contado entre los triunfadores. Por ti hace más de 2,000 años Jesús vino a esta tierra, para conocerte, para sentir lo que tú sientes, para sentir hambre, para sentir sed… para rescatarte y hacerte hijo de Dios, y con ello heredero del reino.

“Ahora, pues, no temas… haré contigo como tú digas…” Rut 3:11

jueves, 4 de diciembre de 2008

Un gran principio al final del año

¡El año aún no ha terminado! Dios te está dando la oportunidad de tener un gran inicio antes que el año termine. Aprovechemos estos días para orar, meditar y reflexionar sobre todo aquello que nuestro Padre tiene reservado para nosotros. Este es el momento ideal para INICIAR nuestro gran proyecto de vida. En las próximas semanas estaré posteando algunos artículos que te ayudarán a descubrir cuales son los objetivos que Dios tiene para tí, como plantearlos, como seguirlos, como lograrlos.



Recuerdo la historia del hombre que compró un boleto para cruzar el atlántico en un barco, su deseo era abrirse puertas y trabajar en aquella nueva tierra que todos anhelaban; así, que luego de muchos esfuerzos completo el costo de su tiquete y subió al barco rumbo a América del norte, pasados varios días anhelaba probar de aquellas comidas que repartían en el restaurante del barco, pero, pensaba dentro de sí “no puedo, debe ser costosísimo” así que iba a su camarote y sacaba de una bolsa un pedazo duro de pan que había traído y con ello saciaba su hambre. Al terminar el duro viaje, bajaba por la escala, y el capitán del barco que estaba al final de ella estrechando la mano de aquellos que habían viajado con él, lo mira y le dice: “Mi Sr. Disculpe usted, han sido varios días de viaje y nunca lo vi a usted en el restaurante, sonrió aquel hombre y con un tono de voz bajo le dijo, la verdad, yo no traía dinero suficiente para uno de esos banquetes; el capitán con un rostro triste le respondió: ¡Oh! Mi Sr. Ya veo, pero el problema es que su tiquete incluía tomar de todos estos banquetes.

Identifica quien eres.

No eres un buscador de bendiciones, sino un ser que es resultado de un efecto interior, que te conlleva un modelo de vida diferente. La diferencia es así:

Buscadores de bendición:
- Dios hace un milagro por ti. - Dios hace un milagro por ti en un momento. - Dios lo hace para ti. Buscadores del Dios de bendición.
- Dios hace un milagro contigo. - Dios obra milagros en todo tiempo. - Tú obras juntamente con Dios a favor de otros.

Identifica el único plan en el que puedes moverte con Dios para prosperar.

Si el asunto de prosperar es el deseo de Dios, y él puede activar en mí la ley de productividad, entonces puedo entender que es un derecho legal en el mundo espiritual, así que lo único que necesito es hacer que esas leyes puedan trascender del mundo o dimensión espiritual al mundo físico.

La pregunta es: ¿Cómo? Porque posiblemente estoy caminando aunque siendo un hijo de Dios, como alguien que no puede experimentar la herencia de su padre, debido a su inocencia mental, o a su espíritu de esclavo. (Gal. 4.1-7).

En contabilidad empresarial existen activos inmovilizados y activos circulantes, entendamos esto de manera clara:

Activo Inmovilizado: Es el que está destinado, a permanecer estable en una empresa, y es lo que le permite a esta la actividad comercial que tenga.
Activo Circulante: Son las partidas del activo que se encuentran en continua transformación o producción.

Estas dos partes pueden compararse con aquello que Dios ha establecido para nuestra relación financiera con Él; como lo es el diezmo y la ofrenda así:

A.I.: Nuestro diezmo. El cual refleja nuestra integridad, fidelidad para con Dios, pues el hacerlo es obedecer el criterio de Dios.
A.C.: Nuestra ofrenda, siembras, refleja nuestra entrega, de allí que sea lo que nosotros consideramos o según nuestro criterio darle a Dios.

Queremos a un Dios que nos bendiga integralmente. ¿Pero, nosotros presentamos nuestra vida integralmente para Dios?

- Nosotros preguntamos ¿Donde está el Dios fiel que hace milagros?
- Y Dios de la misma manera se pregunta: ¿Dónde están esos hombres fieles para poder obrar yo mis milagros en ellos y a través de ellos?

¿Será que nosotros hemos perdido algún banquete? Dios quiera que no, y si es así ¡es hora de arrebatarlo!

jueves, 27 de noviembre de 2008

Finalmente libre

El jueves recién pasado fuí invitado a participar como conferencista en la inaguración de la Red de Empresarios y Profesionales de ministerio Dios de Pactos, en donde compartimos el tema: Secretos y Estrategias para impulsarte al siguiente nivel. Fue una noche muy bendecida y desde aquí deseo expresar mi gratitud a los organizadores por haberme invitado. Que Dios siga bendiciendo sus esfuerzos para ¡impulsarnos al siguiente nivel!

Más fotografías del envento en la columna al lado derecho bajo el título Cristonversando en REP


La libertad es el descubrimiento de la verdad acerca de nosotros mismos. La verdad trae libertad. La verdadera libertad nos libera para llegar a ser todo aquello para lo que fuimos creados. Nos da libertad para trabajar dentro de las leyes de la vida. Bajo la esclavitud estamos bajo la ley de otro. El látigo se utiliza para hacer cumplir la ley. Pero cuando uno entra en la libertad, debe obedecer leyes Internas.

La presión consiste en mantener estas leyes por sí mismo. La libertad es disciplina autoimpuesta. Esta es la verdad de la vida en libertad. Elegir libremente nuestras propias leyes para la vida, y vivir con las consecuencias de nuestras decisiones. La libertad consiste en hacerse responsable de la propia vida. Diseñar nuestro destino y decidir nuestras consecuencias. Veamos un poco más en detalle los principios de la libertad:

1. En la libertad es uno el jefe, trabaje o no para otros. En la libertad no podemos culpar a nadie por nuestras victorias o errores, más que a nosotros mismos. Quizá hayan pasado tres generaciones desde que nuestra familia obtuvo la libertad de la esclavitud, pero si seguimos culpando a nuestra cultura por los problemas, todavía no somos verdaderamente libres. Esto es lo que dice Santiago: "Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad" (2: 12).

2. La libertad exige más trabajo que la esclavitud. Otra notable diferencia entre la libertad y la esclavitud es que la libertad exige más trabajo que la esclavitud. No parece tener sentido ¿verdad? El faraón oprimía a los israelitas. Los obligaba a trabajar, a levantarse temprano, a trabajar duro e ir a dormir tarde. Se les pegaba si trabajaban lentamente, se les pateaba y escupía si se rebelaban. Era un trabajo duro y cruel.

Pero cuando nos detenemos a pensar en ello, la libertad exige más trabajo que la esclavitud. ¿Por qué? Porque jamás calificaremos para la libertad si no somos industriosos. Cuando buscamos la voluntad de Dios en el desierto, Él administrará nuestros talentos y nos enviará a utilizarlos frente a los habitantes de la tierra prometida. Debemos tomar la tierra, y eso implica TRABAJO. Ya no hay milagros instantáneos en Canaán. Del otro lado del Jordán debemos aprender cómo ayunar y orar para ser parte del milagro. Debemos ordeñar la vaca y recoger la miel para disfrutar de la leche y la miel de Canaán. Es allí donde Cristo nos dará la alforja y la capacidad de trabajar para llenarla con dinero. Debemos trabajar duro y quizá hasta fracasar alguna vez antes de lograr el éxito. Administración. Administración. Jamás olvide la porción de las Escrituras que cambiará su. Está en el libro de Proverbios: "El que labra su tierra se saciará de pan; mas el que sigue a los ociosos se llenará de pobreza" (28:19).

3. La libertad requiere de más responsabilidad que la esclavitud.

Los errores que cometemos en el desierto pueden llegar a destruirnos si los cometemos en Canaán. Los requisitos de la responsabilidad son mucho más altos en Canaán.

4. La libertad impone la necesidad de control más que la esclavitud.

Pensamos en la esclavitud como en un estilo de vida en que alguien domina y controla a otros. Pero la libertad impone la necesidad de un control aún mayor. Hay una forma de esclavitud de la que uno puede librarse, el tipo de esclavitud como el que vivieron los israelitas en Egipto. Sin embargo, hay también una esclavitud que nos imponemos a nosotros mismos por medio de nuestras decisiones irresponsables. Así que, a causa de las implicancias eternas que nuestras decisiones pueden tener sobre nosotros y los demás, cada día, este principio de libertad declara la necesidad de que nos controlemos internamente. El gran apóstol Pablo, iniciador de muchas de las primeras iglesias, lo menciona en 1 Corintios 6:12, al escribir: "Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna". Creo que Dios nos exigirá rendir cuentas de todo lo que hagamos a partir de ahora.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Libertad a prueba

Para llegar a madurar, a desarrollar carácter, autodisciplina e integridad todos debemos pasar por tres pruebas, comunes a toda la humanidad. Porque Dios quiere que seamos internamente controlados, nos llama mientras estamos en el desierto para pasar estas tres pruebas de responsabilidad. La prueba no dura por siempre. Jesús pasó cuarenta días, y cuando terminó había pasado las tres pruebas perfectamente para servir de ejemplo para nosotros.

Estas tres pruebas incluyen las áreas de disciplina física, motivación y codicia. Estas son las áreas que Dios pone a prueba en el desierto para prepararnos antes del cruce del Jordán. Una vez que pasamos las tres, estamos listos para mojarnos los pies. Estas pruebas son necesarias porque quien no está acostumbrado al poder, es peligroso. Lo mismo vale para quien es orgulloso, o para quien no puede tomar posesión de su propio cuerpo, porque no es capaz de controlar sus apetitos. Estas personas son irresponsables y peligrosas, y no son dignas de confianza.

Las categorías de estas pruebas pueden denominarse de la siguiente manera:

1. Pruebas de apetito. 2. Pruebas de motivo, orgullo y fama. 3. Pruebas de codicia y poder.

1. Prueba de apetito

"Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan" (Mateo 4:3).

Esta primera prueba era la tentación de la autogratificación y tiene que ver con nuestros tres apetitos básicos: alimento, bebida y sexo. Nadie es verdaderamente libre hasta que se ha disciplinado en las tres áreas. Permítame señalar que también fue la primera área de prueba para Israel en el desierto. Comenzaron a clamar por alimento: la autogratificación. Muy pronto olvidaron el milagro de las plagas y del Mar Rojo, para concentrarse en su propia gratificación. Una de las mayores responsabilidades de la libertad es la disciplina autoimpuesta que debemos tener en el área de nuestros apetitos: comida, bebida y sexo. La libertad exige autocontrol.

2. Prueba de motivo, orgullo y fama

"Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra" (Mateo 4:5-6).

Esta prueba era la tentación de la fama instantánea y el éxito repentino. Si Jesús hubiera hecho esto habría sido famoso inmediatamente, Y miles de personas en el patio del templo habrían visto este milagro, y habrían creído en Él. Sin embargo, habría cancelado y obviado el proceso de formación de carácter y de crecimiento, necesarios para llegar a ser responsable para la libertad que Él poseía con el propósito de liberar a otros. Para ser verdaderamente libre, usted debe pasar por un proceso de desarrollo de carácter. El verdadero éxito nunca es inmediato ni instantáneo.

3. Prueba de codicia y poder

"Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás" (Mateo 4:8-10).

Cuando un hombre está libre de la necesidad de poder, califica para ejercer la autoridad. Así que esta tentación de poder y codicia era para probarlo, exigiendo el sacrificio de la integridad de Jesús y exigiendo su carácter, tentándolo con el poder.

Si no ha habido ángeles en su vida durante mucho tiempo, quizá sea porque no ha pasado pruebas últimamente. Los ángeles son enviados a ministrar a quienes han pasado con éxito una prueba del desierto.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Eres Libre: ¡Avanza!

La razón por la que el Sr. Tal o el Sr. Cual sigan aún donde están, en los peldaños inferiores de la escalera, es porque la información no implica transformación. Solo la conversión lo logra. No es lo que somos lo que nos impide avanzar, sino lo que creemos no ser. Si piensas que no eres del tipo de persona que puede disciplinar su mente para obtener nuevos conocimientos, cambiar donde se necesita cambiar y destacarse hasta sobresalir, entonces no verás los carteles que anuncian posibles promociones y ascensos. Pero si crees en ti mismo y estás dispuesto a correr ciertos riesgos, podrás subir los peldaños de la caprichosa escalera, mantendrás el paso firme.

Ahora veamos esto con los ojos del creyente cristiano. Los cristianos viven y trabajan en el mundo real. No vivimos en una burbuja. Mira tu vida. ¿Has glorificado a Dios en tu trabajo? ¿Cuán exitoso ha sido tu viaje? ¿Tu experiencia de vida actual incluye la voluntad de cambiar lo que te separa de un viaje de solo un mes, a diferencia de otro que le llevará cuarenta años? ¿Vives en la tierra prometida del bienestar y el éxito que Dios nos ofrece? ¿O andas sin rumbo en el desierto de la mediocridad, sin visión de éxito alguno?

La parte más difícil para Moisés durante esos cuarenta años de camino hacia la Tierra Prometida ha de haber sido la realidad de saber que lo único que le impedía a Israel progresar, era la actitud de sus mentes. Lo que vemos y lo que oímos es poco comparado con lo que pensamos. Es el poder de la mente lo que puede hacer que un hombre o una mujer que comienzan como empleados rasos en una empresa lleguen a ocupar un puesto en la gerencia a tan solo cinco años de haber comenzado a trabajar allí. Es también el motivo por el que otro empleado seguirá marcando tarjeta de entrada y salida en el mismo puesto durante diez años. Uno marca tarjeta, y solo intenta sobrevivir. El otro mira hacia el futuro, al siguiente paso, busca excelencia y logros. Uno cree y concibe, el otro solamente oye.

El proceso de pensamiento en la mente humana cambia solamente cuando el operador concibe y cree lo que entra por sus ojos y oídos. La concepción debe suceder antes de que pueda haber un cambio real. Los matrimonios saben que aunque el acto sexual ocurra varias veces, el embarazo no se dará hasta tanto la mujer conciba. Y cualquier madre podrá decirle que cuando concibe un hijo, hay un cambio que se produce en su interior. Su fisiología cambia por completo: sus hormonas, su actitud, su humor y también la forma en que ve el futuro. Lo mismo vale para los empleados que reciben instrucción y órdenes de ejecutivos superiores. Cuando las verdades ejecutivas que sus líderes quieren impartir son concebidas en el corazón del empleado, allí ocurre el cambio. Ese empleado sobresaldrá, avanzará por la escalera empresarial y traerá honor a su profesión, una vez que conciba la verdad del éxito.

También vale esto para el que va a la iglesia y se sienta bajo la Palabra de Dios: finalmente concibe en su corazón la verdad de lo que oye. Ocurrirá un cambio. El creyente que concibe saldrá y honrará a Dios en su vida. Pero el creyente o el empleado que continuamente oye sin concebir, seguirá sentado con la misma actitud y los mismos problemas del desierto, sin aprovechar las oportunidades que se presentan. ¿Por qué? Porque esa es la voluntad de esta persona.

La vida cristiana es una decisión cotidiana. A veces pensamos: ¿No sería maravilloso si todas las mañanas Jesús entrara en mi dormitorio, me tomara del cuello de la camisa y me arrastrara con Él todo el día para que lo siguiera? ¿No sería hermoso, oh, Dios, si tú, en un instante, me mostraras la sabiduría de hacer lo que tú quieres que hagamos? La vida andaría sobre ruedas, y yo no tendría que tomarme el tiempo de leer tu Palabra, ni de orar todos los días.

Pero la vida no es así. De hecho, la afirmación de Jesús en las Escrituras dice: "Quien quiera seguirme, que me siga". La tierra prometida siempre está delante de nosotros, pero debemos querer avanzar hacia ella.

Eres libre: ¡Avanza!

jueves, 6 de noviembre de 2008

Libertad para cambiar

Ahora, aquí está el punto de la cuestión: cuando algunos se iban de Egipto, llevaban sus viejas tablas de lavar la ropa con ellos. Cuando llegaban a Canaán, llevaban las tablas de lavar al lavadero automático las ponían dentro de la máquina y comenzaban a lavar. Ni siquiera pensaban para qué servirían los botones y relojes de los comandos. Las maravillas electrónicas estaban frente a sus ojos, pero estaban tan condicionados a la esclavitud que ni siquiera se preguntaban qué será esto nuevo que hay delante de sus narices. Esta es una buena ilustración de lo que significa estar libre pero no ser libre. Las máquinas de lavar la ropa hacen todo el trabajo con solo apretar un botón. Los dedos arruinados por el agua y el jabón, los brazos dolidos por refregar, son cosa del pasado. Pero cuando el pasado consume nuestro presente, lo mismo da. El lavadero automático es un nuevo lugar donde podemos hacer lo mismo que hacíamos en el río. Es el tipo de pensamiento opresivo que Dios quiere que dejemos atrás. Claro que es difícil cambiar; sin transformación mental, todo lo que hagamos para "cambiar" quizá solo produzca un nuevo lugar donde haremos lo que hacíamos antes. Hay millones de personas hoy que siguen atadas al poste, o que laven la ropa en el lavadero automático, a causa del opresivo condicionamiento de pasado que aún controla su presente.

Muchos han sido condicionados para decir: "No puedo ser santo; soy un gusano que espera el cielo. Espero poder entrar, porque por cierto no puedo ser justo en la Tierra. ¿Qué comeremos esta noche en la prisión? No puedo ser yo mismo. No puedo ser liberado. No puedo ser sanado. No puedo ser libre".

Están tan acostumbrados a creer en esas mentiras, que cuando Dios les dice que son libres no pueden creerlo. Siguen sentados en su celda, oyendo la buena nueva de la libertad en el evangelio, pero sin creer lo que oyen.

Millones de personas están atadas por su pasado. Aunque se les han quitado las cadenas, siguen atadas por las mentiras del condicionamiento egipcio de que jamás podrán salir a caminar en libertad para disfrutar del fruto de su destino. La comodidad de que otros controlen su vida en la esclavitud es demasiado atractiva para muchas personas. Así que se quedan cerca del poste, muriendo de hambre. No ejercitan sus mentes y jamás llegan a conocer lo que hay más allá de las puertas de su cornada prisión.

El mensaje del Creador en este siglo XXI es: la obediencia exige la responsabilidad de salir de nuestra prisión. Hemos andado sin rumbo en el desierto, nombrando y clamando por las cosas durante ya mucho tiempo. Nuestro viaje gratis ha terminado. ¡Es hora de comenzar a trabajar!

Suena asombroso, pero lo único que Dios no podía hacer con los hebreos en el desierto era que cambiaran de mentalidad. Tampoco puede cambiar la nuestra. Nos inspirará con deseos justos y santos, pero Él no nos cambiará. Porque el único que puede cambiar mi mente soy yo mismo, el único que puede renovar su mente es usted mismo. Es por esto que Pablo escribió en su carta a la iglesia cristiana de Roma: "No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento" (Romanos 12:2).


Nada cambia si no cambia el alma.

jueves, 30 de octubre de 2008

Libertad, libertad, ¡Libertad!

Inicio hoy una serie sobre la Libertad. ¿Qué significa? ¿Cómo la logramos? ¿Qué implica? ¿Hacia dónde nos lleva? ¿Cómo la conservamos?


La libertad es una responsabilidad que solo los valientes pueden aceptar y sobrellevar. Se da en nuestra mente cuando aceptamos nuestra responsabilidad de avanzar y permitir el re-acondicionamiento de nuestro pensamiento viejo, opresivo y encarcelador. Quienes no avanzan viajan en interminable círculo porque nada cambia de verdad hasta tanto cambie la mente.

La razón por la que Dios se negó a llevar a los israelitas directamente a Canaán después de su liberación, fue porque seguían mentalmente siendo esclavos de Egipto. Habían sido liberados de Egipto, pero todavía no eran libres. Así que Dios debió lidiar con sus mentes aunque sus cuerpos estaban ya libres de la opresión. Esta ilustración capta el principio que se aplica a las personas, las comunidades y las naciones: las condiciones determinan la conducta hasta que son interrumpidas por una fuerza externa.

No hay forma de entrar en la libertad sin soportar el peso de su responsabilidad. Si quieres ascender al puesto de gerente general, debes estar dispuesto a aceptar la responsabilidad de esta posición. El precio de la responsabilidad requiere de más tiempo, talento, energía, iniciativa y sustancia. El título es bueno; la paga, maravillosa; pero la carga laboral es siete veces mayor. Tienes que estar allí antes que todos los demás, y serás el último en dejar la oficina. Si algo sale mal, te llamarán a ti, de día o de noche. Si el caño de agua se rompe a las 03:00, recibirás una llamada de teléfono. El día de trabajo de 09:00 a 17:00 ya no se aplica a ti, porque ahora eres tu el gerente general, y ahora tu trabajas todo el tiempo. Es fácil ser encargado de limpieza, porque puede irse a las 17:00. Cuando trabajas como empleado, a veces podrás salir a almorzar y tardar casi dos horas, porque casi nadie se dará cuenta. Pero si quieres progresar debes madurar a la responsabilidad de la libertad, porque hay un costo.

Cuando Jesús comenzó su ministerio, de pie en la sinagoga de Nazaret leyó del libro de Isaías: "El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor" (Lucas 4:18-19).

La terminología utilizada en este pasaje pinta la imagen de alguien que visita una prisión y encuentra que todas las puertas están abiertas pero ve que los prisioneros permanecen dentro. Jesús dijo que había venido para pregonar la libertad a los prisioneros. Las puertas de la prisión estaban abiertas, pero los prisioneros todavía estaban sentados dentro de sus celdas. Estaban contentos: como muchas personas y naciones hoy, de que la puerta estuviera abierta. Se sentían orgullosos de ello. Pero aun así seguían sentados sobre sus catres en la celda. ¿Por qué? Porque en la prisión la comida es gratis. Cuando se está en prisión, alguien más paga por la ropa, la energía eléctrica, la televisión, etc.

Cuando una persona nace de nuevo, el Espíritu de Dios "re-crea" su ser interior y habita allí. Pero la libertad que llega a nuestra mente y nuestras acciones depende enteramente de nosotros. Somos libres de salir de nuestra celda, y somos libres de permanecer allí, porque de acuerdo al evangelio de Cristo nadie es puesto en libertad automáticamente.

jueves, 23 de octubre de 2008

¿Amas de verdad?

¿Te paras frente al microondas gritando: “¡Vamos, apúrate!”? ¿Te impacientas al preparar café instantáneo? Por desgracia, no podemos comprender a Dios, que es tan poderoso y paciente a la vez. Cuando Dios no hace lo que queremos nos ponemos impacientes, molestos., Debemos aprender este divino principio de la naturaleza del Señor: ¡Las demoras de Dios no son negativas de Dios!

Uno puede cargar toneladas de mercadería de un lado de los barcos cargueros y no se vuelcan. Por otra parte, una canoa se volcaría muy fácilmente; apenas se desequilibra el peso, uno cae al agua.

¿Vas tú en una canoa o en un barco carguero? ¿Se vuelca ante la menor provocación? ¿O eres como un carguero, firme y sólido en todo momento? El amor es paciente. ¿Cuán paciente eres contigo mismo y con los demás?

¿Quieres hacer algo grandioso por Dios? Entonces se amable con tus hijos. El resultado puede llegar a ser dramático. Y extiende esta amabilidad a todas las personas que te rodean: familia, empleo, iglesia, etc.

¿Qué hay de malo en los buenos modales? Todavía sigue siendo apropiado acercarle la silla a una dama antes de que tome asiento. Aún sigue siendo apropiado abrir la puerta para que pase su esposa, aunque lleve veinticinco años de matrimonio. Todavía sigue siendo apropiado mantener una conversación sin condimentarla con malas palabras. Aún sigue siendo apropiado enviar tarjetas de agradecimiento a los amigos y familiares. ¿Eres educado?

Los modales se aprenden, no se contagian, como sucede con un virus. Los hijos en cada hogar llevarán los modales que aprendan de sus padres a sus propios matrimonios y a la sociedad. Los modales pueden ser la voz más clara del amor.

En su retrato del amor el apóstol Pablo escribió: “El amor… no busca lo suyo” (1 Corintios 13:5). El amor no insiste en salirse con la suya. El verdadero amor no busca una ventaja egoísta. Encontramos este tipo de lealtad a menudo en la Biblia. Basta con el ejemplo de Rut y Noemí. Pablo escribió: “El amor no busca el mal” y “el amor todo lo espera”. Sin embargo, cuando tenemos baja autoestima, pensamos cosas malas acerca de nosotros mismos y nos negamos a esperar lo mejor para nosotros.

¿Qué es la autoestima? El diccionario Webster la define como “respeto a uno mismo”. Fundamentalmente, la autoestima es el modo en que nos vemos a nosotros mismos.

¿A quién ves en el espejo? ¿Te gusta lo que ves? El modo en que nos sentimos con respecto a nosotros mismos determinará nuestra respuesta a cada una de las siguientes preguntas:

¿Te gusta Dios? ¿Te gusta pensar en tu futuro? ¿Te gusta tu esposa? ¿Te gusta tu esposo? ¿Te gusta alguien? ¿Querrías ser otra persona?

El modo en que nos sentimos con respecto a nosotros mismos determinará nuestro futuro espiritual, emocional, intelectual y financiero.

Uno e los secretos mejor guardados del éxito es el siguiente: debemos sentir amor dentro de nosotros antes de poder darlo a otros.

jueves, 16 de octubre de 2008

Libera tu potencial

El potencial es energía; es una habilidad dormida, una fuerza oculta que muchos aún no hemos desarrollado al máximo y que estamos comprometidos a lograr para avanzar hacia el próximo triunfo en nuestra vida. El potencial no trata sobre lo que hicimos sino de lo que aún no creamos, hay lugares a los que no hemos ido ni tomado ni edificado, sueños que no hemos alcanzado. La buena noticia es que Dios nos llenó de potencial.

Para liberar ese potencial que Dios nos ha dado sigamos estas claves:

Tomar la iniciativa. El que pide, halla; el que busca encuentra, dijo Jesús. Debes salir, pedir, hablar, llamar, abrazar, no esperes que las cosas sucedan: ¡Provócalas! Debe moverte hacia tu objetivo y sin duda alguna contigo se moverá el Señor para respaldarte. Debes tener la valentía para arrebatar tus bendiciones y eso solo se logra cuando das el primer paso. Dios quiere que tomes acción, que te levantes temprano, que lo busques, que arrebates tu bendición.

Crecer sin contaminarte. No importa lo que esté sucediendo alrededor tuyo, escapa de todo lo que pueda contaminarte, no te hagas a las costumbres de los demás sino provoca que tu crecimiento influya en que todos a tu alrededor quieran ser como tú.

Interrógate. Hazte preguntas que te muevan, que provoquen la acción en ti, preguntas que sean edificadoras y llenas de energía. Nunca preguntes ¿por qué? sino ¿para qué? Prueba con las siguientes preguntas:

Si tuvieras solo 5 años más de vida ¿Qué harías? Si tuvieras un millón de dólares y solo una hora para gastarlo ¿Qué harías?

Retroaliméntate con tus resultados. Constantemente revisa los resultados de tus acciones. ¿Estás obteniendo lo que querías? Si tus resultados no van por donde tu quieres, debes cambiar de estrategias. Si sigues haciendo lo mismo, vas a obtener lo mismo. Si haces cosas diferentes obtendrás cosas diferentes.

Escucha a Dios. Las pruebas son solamente una ilusión para los hijos de Dios, porque sabemos que el es nuestro escudo, no tememos y estamos seguros que nuestro galardón será grande. Escucha a Dios, pon tus planes y tus objetivos delante de Dios y escucha su respuesta, luego confiésala y ¡ve por tu resultado
!

jueves, 9 de octubre de 2008

Decidido

Por supuesto que tu vida tiene un propósito. Fuiste creado con un diseño único. No eres una "prenda" en serie. Tu diseñador puso su firma en tí: puso su propósito para tu vida. Tu misión es descubrir ese propósito y dirigir toda tu fuerza, tus talentos, tus dones, tus conocimientos, tu preparación y tus recursos para realizar ese propósito.

Cuando descubres tu propósito, la visión para tu vida surge inmediatamente. En ese momento te sientes completo, seguro, animado, motivado y decidido para conseguirlo cueste lo que cueste. De aquí en adelante es cuestión de decisión o de indecisión.

La indecisión es el asesino secreto que estará socavando y aniquilando la visión de tu vida. Te coloca en un terreno pantanoso. Te lleva a arenas movedizas y termina por hundirte en la desesperación, el desconsuelo y el desánimo.

No permitas que la indecisión acabe contigo. Debes tomar el primer paso para lograr tu propósito.

Mucha gente hace listas de lo que tiene que comprar o de lo que tienes que hacer en su trabajo. Sin embargo, no hacen listas de lo que quieren ser y hacer con su vida. Esos deseos de lograr cosas grandes, cosas diferentes, cosas impactantes o simplemente ese deseo de ser y de superar las limitaciones, son chispazos que Dios pone en tu mente y tu corazón para recordarte que estás aquí con un propósito para realizar. ¡Adelante!

Vence la indecisión y conquistarás todo. Si la indecisión te domina, lo perderás todo.

jueves, 2 de octubre de 2008

Poder para Transformar

El domingo recién pasado fui invitado a participar como conferencista en el seminario “Águilas en las Alturas, Soy líder donde estoy”, organizado por mi amigo y hermano Eduardo del Águila de misión cristiana Príncipe de Paz. La pasé muy bien y hoy comparto en este Cristonversando el tema que compartí y que literalmente puede transformar nuestra vida y la perspectiva que tengamos de ella.

Todos en alguna ocasión quisimos ser súper héroes, tener algún poder especial y salir volando a derrotar el mal y a “¡Luchar por la justicia!”. La buena noticia es que si tenemos poder, un poder aún superior al de cualquier héroe, superior incluso al de todos los súper amigos juntos: en nosotros tenemos el poder de la resurrección. ¡Sí! Ese mismo poder que sacó a Jesús de la muerte, hoy funciona en nosotros para liberarnos de cuatro grandes problemas que atravesamos todos los seres humanos y que nos estancan y que postergan la realización de grandezas en nuestra vida y en la vida de nuestras sociedades.

El poder de la resurrección opera en nosotros en cuatro ámbitos impresionantes:

1)Nuestro PASADO. ¿Quién de nosotros no ha querido en algún momento “empezar de nuevo”, “hacer borrón y cuenta nueva”? ¡Todos! En nuestra vida o en algún proyecto que llevamos a cabo. Ese pasado con todos sus pecados, errores, olvidos, frustraciones, dolores, etc. Quisiéramos eliminar nuestro pasado y empezar de cero. ¡Buena noticia! Dios ya no recuerda tu pasado. El toma tu pasado y lo hecha en el fondo del mar. No se recuerda de nada. Es más, tu llegas delante de Él y le pides perdón por tu pecado y Él te responde ¿Cuál pecado? Solo nosotros recordamos nuestro pasado. Somos nosotros los que decidimos que nuestro pasado nos estorbe, nos limite. “Olvidando lo que queda atrás… sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14). Dios nos dice que es innecesario vivir con esa pesada carga de culpas y recuerdo de errores. Él nos dice que nos perdonó todos los pecados y anuló todo récord de deuda que teníamos que pagar. (Colosenses 2:14).

2)Nuestra MENTE. ¿Realmente quieres transformar tu vida? Entonces tienes que transformar tu pensamiento. Tus pensamientos determinan que sientes y lo que sientes determina como actúas y según cómo actúas, así serán tus resultados. En Proverbios 4:23 se nos exhorta a tener mucho cuidado con lo que pensamos, ya que ello determinará nuestra vida. Así que a mejorar la calidad de tus pensamientos. ¿Cómo? Sencillo. Llena tu mente de nuevos conceptos, de nuevos puntos de vista. Y muy importante, al descubrirte pensando en algo que no te edifica, sino que te puede destruir, sustituye tu antiguo pensar por tu nueva forma de pensar. Que habite en nuestra mente la palabra de Cristo con toda su riqueza. (Colosenses 3:16)

3)Nuestros PROBLEMAS. ¿Quién no tiene problemas? ¡Solo los muertos! Todos tenemos problemas que debemos enfrentar y vencer. Lo que diferencia a uno del otro es cómo enfrentas tus problemas. Cuando un problema se viene encima nuestro, lo primero que hacemos es tratar de resolverlo con nuestra propia fuerza. Dios quiere que dejemos de tratar y empecemos a confiar. No importa cuán terrible sea tu situación, ¡Dios puede cambiarla!

4)Nuestra PERSONALIDAD. ¿Hay algún rasgo de tu personalidad que te gustaría cambiar? No hay problema. Cuando tu aceptas a Cristo, cuando tu aceptas que Cristo more en ti, cuando tu tomas tu decisión de fe, algo sorprendente sucede: eres transformado. Todo lo viejo queda atrás. Eres una creatura nueva. ¡Eres nuevo!

Bueno, ya lo sabes, tienes un súper poder operando en ti. ¿Vas a dejar que funcione? ¡Hazlo y transforma tu vida!

jueves, 25 de septiembre de 2008

Gana en todo

¿A quién no le gusta ganar? ¿Te gusta jugar y perder? ¡Claro que no! Todos jugamos en esta vida para ganar, para llegar a la meta y ante todo para lograr nuestro propósito. Hoy vamos a compartir la clave secreta que está encerrada es esta extraordinaria palabra: GANA.

La G en la palabra GANA significa GRATITUD. Gratitud simple y sencillamente es reconocer y agradecer por todo lo que tenemos. Una actitud de gratitud producirá en tu vida iniciativa personal de crecimiento, de superación de ampliar tu horizonte. Te lleva a siempre superarte, a tomar lo que tienes y maximizarlo. Provoca en ti el esforzarte y luchar por aprovechar la oportunidad que tienes en las manos. Recuerdas las palabras “…aún lo que tiene le será quitado”, se refiere a esas oportunidades pequeñas o grandes que tienes en este momento y que si no te esfuerzas por ellas y si no agradeces por ellas… probablemente esas oportunidades pasarán a alguien más.

La A en la palabra GANA significa ACCIONAR. Hay tres claves que te harán ponerte en acción para aprovechar todo aquello que Dios te brinde. (1) Inspiración. Al momento que decides aprovechar todo aquello que tienes, Dios te da la capacidad y la inspiración para alcanzarlo. Dios nos da el deseo para trabajar. En Hageo 2:4 leemos “…pues ahora… esfuérzate…esfuérzate y cobra ánimo y trabajad… porque yo estoy con vosotros”. (2) Preparación. Dios te da la inspiración, a ti te toca prepararte. Estudiar, experimentar, aprender. (3) Ejecución. El momento crucial, ahora es el momento de la acción pura.

La N en la palabra GANA significa NEGOCIAR. Desde el momento en que recibes algo en tu vida, te toca negociar con ellos, este negociar conlleva tres responsabilidades: (1) Administrar. El buen administrador toma algo pequeño y lo hace crecer. Todo lo que llega a tus manos es de alguien más, de Dios que te lo ha dado, por lo tanto como buen administrador tienes que dar cuentas al dueño de todo. (2) Trabajar. “Ciñe de fuerzas sus lomos, y esfuerza sus brazos. Ve que van bien sus negocios; su lámpara no se apaga de noche” (Prov.31:17-18). Parte del proyecto de multiplicación, es el trabajo con esfuerzo. Nada se logra sin trabajo y esfuerzo. (3) Multiplicar. Hay un momento que es la oportunidad para convertirnos en multiplicadores. Dios quiere darte un entendimiento divino de los tiempos para que te conviertas en un multiplicador. Dios te dará oportunidades, las pondrá frente a ti para que puedas multiplicar los talentos que Él te hadado.

La A en la palabra GANA significa ASUMIR. Hacerte cargo y hacerte responsable por las decisiones y acciones que tomes. Siempre debes estar al frente para responder por tus resultados, por tus dudas, por tus decisiones.

¡Gana! ¡Gana! ¡Gana! Definitivamente estas llamado para ganar en toda actividad en la que te comprometas.


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jueves, 18 de septiembre de 2008

¡CHAN CHAN CHAN CHAN! A REALIZAR TUS SUEÑOS

¿Eres un soñador? ¿Qué dirías si al llegar a tu casa te encuentras con que te han robado tus pertenencias? ¿Cómo te sentirías? ¿Herido, desilusionado, enojado? Bueno, ¿y qué pasa cuando te das cuenta que te han robado tus sueños? Deberías sentirte exactamente igual: herido, desilusionado, enojado; especialmente cuando los que te roban los sueños están muy cerca de ti: amigos, compañeros…familiares. ¡No permitas que nadie te robe tus sueños! Tus sueños te los ha dado el Señor y el los respaldará. Él nos dio esa capacidad como rasgo fundamental de nuestra creación. Soñar equivale a crecer, conquistar, crear, arreglar y mejorar. Ellos nos permiten ver lo invisible, creer lo increíble y lograr lo imposible. Sueña, cree en tus sueños, actúa para conseguirlos y sin duda alguna la visión que has tenido a través de tus sueños pronto vendrá. (Ezequiel 12:23).

Debes ir tras la realización de tus sueños. Los grandes soñadores y realizadores de sueños se han caracterizado por aplicar a su vida cuatro principios fundamentales que los han llevado a grandes realizaciones, hoy los comparto contigo para que juntos realicemos nuestros sueños, los sueños que Dios ha puesto en cada uno de nosotros, y que efectivamente se resume en la palabra CHAN, CHAN, CHAN, CHAN:

Creatividad

Honestidad

Acción

Nunca rendirse.

Creatividad. El hecho de ser cristiano es una gran ventaja, somos personas audaces, que dejan huella, que transforman la realidad que tocamos, que vamos por todo y que somos violentos, violentos para arrebatar nuestros sueños, violentos para lograr nuestros objetivos, violentos para tomar lo que nos pertenece. Para lograr tus sueños tienes que ser creativo, o sea tienes que hacer uso del potencial que tienes por haber sido “hecho a la imagen” de Dios. Dios es creativo. Tú eres creativo. Tú abres caminos que no existen. Tú cambias circunstancias que no te favorecen. ¡Porque tu vas a realizar tus sueños! Di con toda confianza: “Soy hijo del Creador, tengo imaginación y creatividad y voy a crear todo lo necesario para realizar los sueños que mi Padre me ha dado”.

Honestidad. Un principio inquebrantable. Tu puedes ir por tus sueños siendo honesto, honesto contigo mismo en el sentido de reconocer tus debilidades y tus fortalezas, honesto al mejorar en ti, todo lo que tengas que mejorar, honesto al utilizar todos tus recursos, todo tu potencial, tus dones, tus talentos. Eres honesto al no quebrantar el derecho de las personas que te rodean, al respetar su derecho a soñar y a que realicen sus sueños. Debes ir con todo por tus sueños manteniéndote auténtico.

Accción. Si tus sueños se quedan en tu mente y tu corazón, serás solo un soñador. Si tus sueños los llevas a la acción, entonces serás un realizador. Debes ser valiente para ir hacia adelante en la realización de tus sueños. En el camino te encontrarás con “robasueños” y “criticones”, gente que te va a señalar, que se va a burlar de ti, que hablarán de ti, pero eso no debe detenerte, tú vas con el respaldo de Dios, tú estás haciendo la voluntad de Dios para tu vida y cuando llegues al éxito, a la realización suprema de tus sueños, viendo alrededor tuyo te preguntarás: ¿En dónde están los que me criticaban? Habrán desaparecido ante tus realizaciones.

Nunca rendirse. ¿Obstáculos? ¿Problemas? ¿Momentos de debilidad? ¿Momentos de incredulidad? ¡Por supuesto! Pero tus sueños valen la pena. Tus sueños transformarán tu vida y la vida de las personas importantes para ti. ¿Darte por vencido? ¿No realizar tus sueños? ¡Nunca! Dios no te ha dotado con un espíritu de cobardía sino con uno de valentía y dominio propio. El éxito es 10% de inspiración y 90% de transpiración. ¡Adelante! El mundo necesita urgentemente la realización de grandes sueños. ¡Transforma el mundo! ¡Impacta tu realidad!

¡Tus sueños se harán realidad! Tú haces la parte que te corresponde y luego “clama al Dios altísimo, al Dios que todo lo hace para ti” (Salmo 57:2, NBLH).

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jueves, 11 de septiembre de 2008

10 Claves para el Éxito

Todo el mundo quiere algún éxito en su vida. El éxito significa diferentes cosas para diferentes personas. Para algunos es un montón de dinero. Para otros puede llegar a ser el gerente de una gran empresa u obtener un importante cargo público.

Para un cristiano estas cosas no deberían constituir la base de su éxito. No hay nada malo en logar lo mejor que se pueda, el problema es cuando dejas a Dios fuera de tus planes. Tú tienes la victoria asegurada en todo lo que hagas, siempre que cuentes con Él en tus planes.

El éxito cristiano proviene de saber y vivir la voluntad de Dios, haciéndolo a Él, el primero en todo lo que hacemos. ¿Defines tus objetivos basados en la palabra de Dios o en algo que te va a traer reconocimiento a ti? Al reflexionar sobre tu vida, ¿lo haces poniéndole toda la importancia a tu aspecto espiritual o por el contrario solo piensas en el aspecto material?

Dios quiere que tú tengas éxito. El te ha dado el mejor apoyo para tu éxito: su hijo Jesucristo, para que tengas vida eterna y vida abundante. No se puede ser verdaderamente exitoso dejándolo a El por fuera de tus planes y tus logros.

Tu puedes obtener grandes riquezas (Dios te ha dado la capacidad de lograrlo), elogios de tus colegas, grandes cargos y ser reconocido por los hombres, pero la única cosa que le dará sentido y valor a tu vida es lo que Dios dice acerca de ti.

A continuación te detallo 10 pasos que te darán el éxito en todo lo que te propongas:

1) Pasa tiempo con Jesús cada día. Esta será la mejor inversión que puedas hacer para lograr el verdadero éxito, el éxito que Jesús quiere para tu vida.

2) Estudia la Biblia. Y descubre, escribe y define las 6 prioridades básicas para transformar tu vida, para tener la vida que Dios quiere de ti. Probablemente en el primer lugar pondrás tu relación con Dios, luego tu familia, tu trabajo, etc.

3) Desarrolla un plan de progreso. Para cada una de las áreas que definiste. ¿Qué acciones emprenderás para avanzar? Haz revisiones periódicas y comprueba tus avances.

4) Elige un mentor. Debe ser una persona que no esté emocionalmente relacionado contigo. El debe saber tus prioridades, tus planes y aconsejarte y señalarte los desvíos que vayas teniendo.

5) Convierte tus prioridades en metas medibles. Pequeñas metas a alcanzar. Que puedas medirlas, que puedas calificar tu avance.

6) Lleva un diario de avances. Cada pequeño paso que te acerca a tus prioridades es un éxito en tu vida. Anótales. Revísalas cuando sientas que no avanzas y que esos mismos logros que un día escribiste te alienten e inspiren en tu propósito.

7) Elimina las cosas o actividades que te impiden concentrarte en tus prioridades. Quizá apagando la televisión una hora antes, o apagando el teléfono todas las noches.

8) Evalúa tu descanso y diversión. ¿Le estás dando suficiente tiempo a ti mismo y a tu familia? La recreación es importante: caminar, reír, compartir con tu familia, etc.

9) Celebra. Cada vez que te descubras avanzando hacia tus prioridades tienes el derecho y la obligación de felicitarte y que esa recompensa te impulse a comprometerte más.

10) ¡Hazlo! Empieza ahora mismo. No dejes pasar un minuto más sin comprometerte con tus prioridades.

Fíjate dos metas: la sabiduría, es decir, el saber y hacer lo recto; y el sentido común. (Prov. 5:21)

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jueves, 4 de septiembre de 2008

Desafío: ¡¡combate la depresión!!

¿Quién se deprime? Todos, de tanto en tanto. Podemos definir la depresión como un estado mental negativo que causa un cambio en tu humor o en tu conducta y en casos severos, un cambio en tu organismo. La depresión es lo opuesto a ser feliz. La depresión lo cubre todo, desde la tristeza por algo menor, hasta la depresión severa. Las cinco principales causas de la depresión son:

· Desilusión externa.

· Falta de autoestima.

· Comparación injusta.

· Objetivos imposibles de cumplir.

· Un desorden funcional biológico.

Aquí te proponemos seis pasos para derrotar la depresión:

1. Ataca tu problema con el poder del Evangelio. En Filipenses 4:13, Pablo escribió: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Un cristiano que vive deprimido continuamente, se deprime porque elige deprimirse, a menos que sufra de un desequilibrio químico. Este cristiano rechaza los principios de Dios al negarse a la vida llena del Espíritu, que se evidencia en amor, gozo y paz.

2. Dedica tiempo a meditar la Palabra de Dios. ¿Quién controla su mente, el Espíritu Santo o Hollywood? Su mente es como una fantástica computadora. Cuando mira cuarenta horas de sexo y violencia en la televisión, allí está entrado basura. Toda esa basura vuelve a salir. Y el Espíritu Santo no puede vivir en un basurero. David escribió en el Salmo 1:2: “En la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche”. Si quiere la felicidad de Dios, necesita tener la santidad de Dios.

3. Líbrate de los rencores cada día. La Biblia nos dice: “Si están enojados, no pequen alimentando su rencor. No permitan que el sol se ponga estando aún enojados; venzan al enojo” (Efesios 4:26). La armonía en la familia es esencial para su salud espiritual y mental. Por desgracia, los conflictos familiares irresueltos pueden durar para siempre.

4. Decídete a ser entusiasta. Todos tenemos el potencial para ser entusiastas. La palabra entusiasmo proviene del griego “en” (en), y “theos” (Dios). En Dios. Algunas personas interpretan esta palabra como “estar inspirado por Dios, estar poseído por Dios”. Dios pone entusiasmo en cada ser humano. Es imposible creer en la Biblia y ser pesimista. Si pierdes tu entusiasmo, le das la espalda a tu legado divino. El entusiasmo atrae a las personas y al éxito; la depresión los aleja a ambos.

5. Pasa tiempo cada semana con cristianos comprometidos. Proverbios 13:20 dice: “El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado”. La verdad es que uno se vuelve como sus amigos y su familia; lo quiera o no.

6. Has algo bueno por una persona especial cada semana. A veces la depresión puede estar causada por concentrarnos demasiado en nosotros mismos y en nuestros problemas. En lugar de esto, debemos pasar tiempo pensando en los demás. La Biblia dice: “Dad, y se os dará” (Lucas 6:38). Un acto de amor (tu tiempo, flores, una tarjeta o galletas hechas en casa) enriquecerá la vida de otra persona y le hará feliz a usted.